Recordar es vivir

Dirección Bugueña

Hoy vamos a recordar cosas que muchos de ustedes ni sabían, ni se lo imaginaban; otros van a recordar con nostalgia esas cosas que se nos fueron.

Vamos a comenzar por las calles de nuestra querida Buga.

La ciudad se hizo con traza española

Se trazo la plaza, alrededor la iglesia parroquial, la casa del cabildo, la cárcel publica , un lugar para la plaza de mercado y luego las casas de los señores principales: conquistadores y autoridades.

Se fueron trazando calles y carreras.

A partir del siglo XIX las calles comenzaron a recibir nombres y esos nombres casi siempre tenían que ver con los oficios o costumbres populares.

Existía la calle de los zapateros, porque allí se concentraban estos artesanos.

La calle de las lavanderas, porque por allí pasaba el rio o la quebrada.

La calle de la Ermita, porque conducía a esta edificación.

Igualmente había la calle de la iglesia mayor.

Calle de la parroquial, hoy catedral.

La calle del reflejo que conducía a la quebrada del mismo nombre.

Después de la independencia, las calles comenzaron a denominarse con el nombre de los próceres: Bolívar, Santander, etc.

La ciudad crecía y avanzaba su progreso, entonces se decidió cambiar la nomenclatura tanto en la asignación de números  en las residencias, como el señalamiento  y dirección de las calles.

En esa época preguntar por una dirección, la respuesta era la clásica dirección bugueña:  suba una cuadra, baje dos y cruce una, luego siga hasta el primer poste, 15 metros más arriba…

Entonces el concejo decidió que se llamaran calles las que van de oriente a occidente y las carreras las que van de sur a norte.